
Una segunda oportunidad. En la vida no te van a faltar personas que pasen todo el tiempo pidiendo perdón o que te lastimen sin darse cuenta de lo que hacen. No te extrañes que esa que pensabas que era tu amiga o ese que pensabas que te quería de verdad te venga a pedir perdón después de haberte tratado como el orto. Para mi si hay algo difícil es perdonar en serio, es difícil que las cosas pasaron y lo mal que te hicieron. Y cuando sentís que podes llegar a perdonar al otro empezas a sentir la desconfianza y la inseguridad de “estaré haciendo bien, o estaré haciendo mal?” Entonces todo se vuelve un círculo vicioso. Perdonas pero desconfias a la vez.
