lunes, 21 de julio de 2008


RRRe Quemada! No tengo otra palabra que decir de mi estado de ánimo en este momento. Es que no puedo creer que pensaba que conocía a una persona que en realidad era una falsa. Cuanto me alegro de haberme dado cuenta de que su amistad era una mentira y que “feliz” estoy de no tener que seguir fingiendo que me alegraba de tenerla al lado y ser “su amiga”. Lo único que tendría para decirte es Gracias por haber sido mi amiga por ese tiempo, por las risas y buenos momentos que compartimos. Lastima que lo hechaste a perder con esas malas actitudes, pero supongo que esa es tu verdadera cara y no la otra en la que yo creí antes. Ahora que las cosas están aclaradas de nuestra parte veo que seguiste tu vida haciendo de cuenta que nada paso. Y peor es que al verte sola lo primero que hiciste fue a acercarte a personas de las que tanto hablaste mal. Se me caían los ojos hoy cuando veía tanta falsedad alrededor tuyo, simplemente no lo podía creer. Ja! ¿Que digo? Como no lo iba a poder creer, no lo quería ver. Me di cuenta de que en la vida hay veces que no queremos ver que es lo que pasa y lo único que hacemos es pasar por alto todas las cosas que nos molestan. Nos guardamos sentimientos, pensamientos. ¿Para que? Se siente mucho mejor decir las cosas de frente. A veces cuesta, pero te sentís tan bien después. Es cierto eso que dicen. Las personas llegan a tu vida. Las que se quedan a vivir en tu vida son tus amigos y son uno en un millón. Otros solo te usan un rato, te hacen sentirte feliz por un momento. No digo que sean malas amistades pero no son esas amistades de verdad. Pero cuando los necesitas, ¿Dónde están? Es ahí cuando te das cuenta a quienes podes llamar “amigo” sin dudarlo.

No hay comentarios: